Lamentablemente el disco donde se encuentra este tema no contiene mayor informacion respecto al autor de este tema, lo que no quita la calidad del mismo, una gran interpretacion del Trio Los Murcielagos de grata recordacion en la decada de los setentas, con un ritmo que hace pensar en el campo Guatemalteco.
El Sombrerón
A este personaje también se le conoce con otros nombres: el Tzipitio, el duende, y a veces como Tzizimite. Las características generales son las mismas, un personaje de corta estatura, vestido de negro, con un cinturón grueso y brillante. Usa un sombrero negro grande y unas botas que hacen mucho ruido al caminar.
Le gusta subirse a los caballos y hacerles trenzas en la cola y las crines. Cuando no hay caballos trenza a los perros. También le gusta enamorar a las jovencitas de pelo largo y ojos grandes. Cuando alguna le agrada la persigue, le trenza el pelo, le canta con su guitarra de plata. Pero también le echa tierra en el plato y no la deja comer, ni dormir.
El sombrerón aparece a la hora del crepúsculo, arrastrando un patacho de mulas de carbonero, con las cuales recorre las ciudad y los barrios. Cuando es correspondido por una mujer, amarra sus mulas al poste de la casa donde vive ésta, descuelga la guitarra y empieza a cantar y bailar. Algunos vecinos comentan que por los barrios de la Recolección y de la Parroquia Vieja, aún se le ve pasar en las noches de luna llena.
Quienes atribuyen su origen al Africa, creen que los africanos construyeron algunas marimbas de las usadas por ellos en su país de origen al venir a tierras guatemaltecas y que los indigenas copiandoles el modelo lo reformaron a su modo poniendole cajas de resonancia, hechas de tubos de bambú o de calabazas, siendo ejecutadas en un principio por una sola persona; alcanzando más tarde cierto grado de perfeccionamiento que permitió su popularidad entre todas las clases sociales guatemaltecas.
Las cajas de resonancia se hacen actualmente de madera de cedro o ciprés, afinadas de acuerdo con la tecla y con una membrana pegada con cera en el extremo inferior, lo que permite el "charleo" que facilita la prolongación del sonido; la construcción de las primeras marimbas fué de solo escalas diatónicas (son las escalas que producen los pianos, las melódicas o pianicas cuando unicamente se utiliza el teclado blanco) y se les dio el nombre de MARIMBAS SENCILLAS; en las que, para "bemolizar" un sonido, los ejecutantes pegaban una bolita de cera en un extremo de la tecla, bajándole asi medio tono, a lo que los marimbistas llaman "transportar".
De las primeras marimbas que se tiene conocimiento es de las marimbas de aro o arco, consistentes en un teclado de madera de hormigo, colocado sobre un marco de otra madera (pino o cedro) con un cincho de tela que le servía al ejecutante para "colgarsela" y poderla asi tocar en forma portátil; tenía calabazas o tecomates que le servian de cajas de resonancia. Estas marimbas pueden verse aun en los museos y todavia se encuentran en algunos lugares distantes de la ciudad donde las ejecutan de vez en cuando los campesinos que las han heredado de sus antepasados.
Posteriormente aparecio la marimba "sencilla" de la que ya hablamos que produce escalas diatónicas unicamente, con cajas de resonancia y con un teclado en donde ejecutan tres o cuatro personas (segun su tamaño); este conjunto lo agrandaron agregandole una marimba pequeña que recibió el nombre de tenor, en la cual ejecutan dos o tres personas; fue asi como se conoció el instrumento hasta inicios del Siglo XX, en que aparecieron las primeras marimbas de doble teclado. Al par de marimbas sencillas (una grande y una pequena) se les dió el nombre de "marimba cuache".
El Lic. Castañeda Paganini dice que el primero que construyó una marimba de doble teclado capaz de producir escalas cromáticas, fué el quezalteco Sebastián Hurtado, por sugerencia del eminente músico Julian Paniagua Martínez.
En el año 1899, para un cumpleaños del Presidente Manuel Estrada Cabrera (quezalteco), la marimba de los hermanos Hurtado dio un concierto en la Capital, llevando en su repertorio el vals "Xelajú" y un paso-doble con el nombre del mandatario, concierto que ejecutaron con la primera marimba "doble" que llegó a la ciudad de Guatemala.
Hasta la fecha se acostumbra el uso de dos marimbas, denominándose a la pequeña "Tenor" y a la grande simplemente marimba; el número del ejecutante es el mismo que toca en las marimbas sencillas cuaches, agregandoles un contrabajo al que han suprimido una cuerda y le han dado el nombre de VIOLON, el cual tocan en forma pulsada; y una batería para acentuar el ritmo de las diversas melodías que ejecutan.
Los "Puestos" de la marimba tienen el siguiente nombre: picolo, tiple, centro y bajo, comenzando por la parte más aguda y el tenor: picolo, tiple y bajo de tenor. En la marimba grande se ha acostumbrado a tocar la primera voz de la melodía en el picolo y el tiple, el acorde en el centro, y en el bajo la nota más grave del acorde con su respectivo cambio para evitar la monotonía. En el tenor se toca: en el picolo y tiple, segunda voz y a veces segunda y tercera, a lo que los marimbistas llaman "llenos" y el bajo de tenor refuerza la primera, haciendo algunas veces contra-melodia.
El compositor Raúl Albizí Anleu ha ideado un estilo de marimba fraccionada, consistente en seis marimbas
pequeñas, una para cada ejecutante, lo que desde luego permite mayor independencia en la ejecución de sus
respectivos papeles. A este conjunto le dio el nombre de GUATEMARIMBA.
El licenciado David Vela dice: "Nos referimos también a la tesis del Dr. Castañeda Paganini sobre la posible reinvención de la marimba en Guatemala, por los africanos traidos como esclavos en el siglo XVI, sorprende no obstante que la marimba aparezca aquí tempranamente entre comunidades cerradas a la influencia de ellos, entre alejadas montañas, y falte en las zonas realmente habitadas por la raza de color". Ahora bién, lo que resulta indudable es que el genio inventivo del guatemalteco transformó el instrumento hasta el punto de hacerlo suyo, como tan acertadamente lo expresó Erna Ferguson:
"LA MARIMBA PUEDE NO SER DE GUATEMALA,
PERO INDUDABLEMENTE ES GUATEMALTECA".
EL MAESTRO BELARMINO MANUEL MOLINA:
Nace en la villa de San Juan Sacatepéquez Don Berlarmino Manuel Molina el día 21 de Mayo de 1880, sus padres fueron el Poeta Jacinto Molina y doña Josefa García Solís de Molina. Desde niño mostro afición por el arte musical y es así como a la edad de doce años en 1892, logra ingresar en calidad de bequista al Conservatorio Nacional de música en donde hizo todo los cursos que programa marcaba para el estudio del violín, bajo la dirección sucesivamente del recordado violinista sanjuanero Agustín Ruano, y del no menos celebre Mariano Bracamonte y del maestro Cantilena y del insigne Ángel Disconzi, italianos los dos últimos.
Sus maestros de piano fueron Francisco Gutiérrez, el inolvidable Herculano Alvarado y los maestros italianos Reinaldo Brugnoli y el mismo Disconzi. En 1898 Belarmino Manuel Molina fue designado primer alumno, categoría que sostuvo junto con la dirección de la orquesta de conservatorio hasta concluir sus estudios en marzo de 1901.
Es fecunda la producción del maestro, en los diversos géneros de música, pero recordaremos tan solo unas cuantas de sus obras musicales en el genero clásico CAPRICHO FANTASMA, de exquisito gusto, quizás la mejor que haya compuesto y que mas de una vez la escuchamos con deleite ejecutada al piano por su autor REMANZA SIN PALABRAS Y EN EL DESIERTO DE LOS LEONES ENTRE TANTAS OBRAS. En el género de la música de banda se destaca MARCA AZUL Y BLANCO. En el genero del violín DON FANTASIA, LUNA DE MIEL Y UN PRELUDIO. Para el canto LA HABANENA, CANCION DEL HUERFANITO y muchos más.
El
23 de enero de 1950, cerca de media noche en medio de consternación de
familiares y amigos íntimos y depuse de santificar su espíritu con los
últimos sacramentos dejo de existir en San Juan Sacatepéquez, el
maestro ilustrísimo Belarmino Manuel Molina uno de los valores
guatemaltecos mas auténticos en el campo de la música. Su
característica fundamental como buen sanjuanero es que VIVIO Y MURIO
POBRE como ocurre casi siempre en todos aquellos seres que se entregan
de corazón al arte por amor a su pueblo natal. Dios lo tenga en su
gloria y que siga cantando a su Divina Majestad en su gloria. Hombre
como don Belarmino Manuel Molina necesitamos ahora en nuestro pueblo de
San Juan Sacatepéquez.
Sin dejar de mencionar el vals criollo Recuerdos De Un Amigo, que es interpretrada magistralmente por el Maestro Dieter Lehnohff y La Orquesta Sinfonica Metropolitana de La Ciudad de Guatemala.
Muchas Gracias Mila por tu gentil comentario, y en verdad muy satisfecho por tu comentario, la finalidad del blogg es... read more
on El sombreron